Los primeros 4 meses de 2021 muestran un descenso de la faena bovina, de aproximadamente un 4% respecto al año anterior. Se observa con fuerza ésta menor disponibilidad en la categoría de novillos, y también vaquillas.
En términos de precios, la menor disponibilidad de ganado y la mantención de los negocios de exportación, han permitido mantener el incremento de precios observado desde el segundo semestre de 2019. El siguiente gráfico refleja el alza en el comportamiento mensual de los precios para novillo gordo, respecto a meses y años anteriores:

Cuando se observa las diferentes categorías, éste aumento de precio se traduce, comparativamente a abril de 2021 respecto a abril de 2020, en un alza importante del valor por kg vivo, y que es resorte también de las tendencias internacionales en precios que se observan a nivel mundial.  Ello ha generado un interés por desarrollar el sector, y mejorar los indicadores prediales.

Observando el desempeño del sector ganadero e industrial durante la fase más compleja de la pandemia, podemos destacar que nuestro sector tuvo un comportamiento EJEMPLAR. Medidas sanitarias adecuadas, respeto por la distancia social, auto-restricción de desplazamiento necesario sólo para actividades prioritarias, y correctas medidas de higiene, permitieron no sólo mantener el ritmo productivo y exportador de carne bovina, sino también mantener los empleos directos, y los servicios asociados.

Si hablamos de sector ganadero, no podemos abstraerlo del concepto de sustentabilidad.

Es nuestro hilo conductor, que abarca la sustentabilidad productiva, sustentabilidad en el ámbito del desarrollo rural, sustentabilidad económica y sustentabilidad ambiental.

El aumento de la productividad predial y el nexo estrecho con bienestar animal.

Sin duda alguna, nuestra pequeña masa ganadera es un factor que nos impide escalar en negocios de mayor tamaño. Siendo además un país que sigue un curso similar a la ganadería desarrollada de varios países europeos, en el que la ganadería de leche se desarrolla a una velocidad muy rápida, el rescate de machos lecheros en un área que como CORPCARNE deseamos seguir profundizando. Ya hay opciones de crianza y engorda dada por nuestras universidades, empresas que están desarrollando centros de crianza, opciones tecnológicas para cruzas terminales, fondos regionales para apoyar a la AFC. Queda ahora el desafío para que el sector lechero pueda sumarse con mayor fuerza a éstas iniciativas, que tienen además la externalidad preciosa de apuntar a la producción ganadera basada en bienestar animal.

En el caso de la ganadería con razas cárnicas, creemos que el esfuerzo debe centrarse en el apoyo al sector criancero.

Es importante que la masa ganadera pueda desarrollarse en condiciones de rentabilidad adecuadas para poder realizar proyecciones de mediano y largo plazo.
Durante el presente año, temas como exportaciones de animales en pie y retención de son temas que claramente toman relevancia en la discusión sectorial. Como ya podemos observar en países vecinos, la disminución de stock ganadero es una situación compartida en varias economías. Los buenos precios, se espera, puedan incentivar la retención de hembras y el interés por mejorar parámetros productivos y reproductivos del rebaño.

Continuidad en el desarrollo exportador e incremento de la oferta exportable de carne bovina: una herramienta de competitividad que debemos fortalecer.

En las últimas semanas, Argentina ha suspendido las exportaciones de carne por un periodo de 30 días. En Chile, la medida adoptada por el vecino país no debería impactarnos en forma tan importante, dado que el mayor volumen de producto importado en Chile es de origen paraguayo y brasileño.
En forma coincidente, para Ricardo Pozo, Presidente de la Asociación de Ferias Ganaderas de Chile, AFECH, en el corto plazo no deberían existir grandes cambios en el mercado de la carne de Chile, ya que además del poco volumen de producto cárnico que se recibe desde el país trasandino, la medida dura sólo 30 días.

Sí debe tenerse en cuenta que debido a diversas razones, tales como clima, alza en el precio de los insumos de alimentación, desastres naturales (incendios forestales por ej), situación que ha llevado a observar una disminución de stock ganadero a nivel de países fuertemente exportadores.
Ésta situación es relevante, porque el precio del animal en pie tiene una tendencia al alza, en diferente magnitud, dependiendo del país y sus particularidades específicas. Sin duda, en un país que importa más del 60% de la carne para consumo interno, los cambios a nivel internacional nos impactan rápida y fuertemente. De ahí la importancia de que la ganadería se observe por las autoridades como un eje estratégico para el desarrollo país.
Cuando el público cree que los productores suben los precios de la carne, la verdad es que ello sería muy difícil, ya que el precio techo o tope hacia arriba está dado por el valor de carne importada. Por ello, el alza del dólar, o aumentos en el valor del ganado en otros países pueden influir sobre el valor del producto a nivel de carnicerías y supermercados.

A modo de ejemplo, en el siguiente gráfico podemos observar un comparativo de precios de los principales actores del mercado de la carne en el mundo. Todos, sin excepción, muestran mayores precios por Kg de animal vivo en mayo de 2021, respecto a mayo de 2020.

Impacto directo podría tener la eventual autorización de parte de autoridades como OIE, para declarar a provincias de países Mercosur como libres para Fiebre Aftosa. El caso más cercano es Brasil, país que probablemente en 2021 pueda esperar de parte de OIE la liberación de aproximadamente 40 millones de animales desde dos estados, que además poseen razas europeas de bovinos. Ésta situación, de concretarse, plantea un completo cambio de escenario posible para el comercio de carne en Chile, ya que en el lapso de uno a tres años podríamos contar con cortes con hueso importados. Por otro lado, la irrupción de Brasil en los mercados internacionales con mayor oferta de carne bovina es un incentivo para los países vecinos de eliminar también la vacunación.

Frente a ésta situación, las estrategias de incrementar la diversificación y los volúmenes de exportación para nuestro producto cárnico es FUNDAMENTAL para las estrategias de desarrollo ganadero nacional.

Los desafíos en las áreas de entorno

En la actualidad, visualizamos los siguientes desafíos para nuestra cadena:

  1. Evidenciar las ventajas para el ecosistema que poseen los sistemas chilenos de ganadería. Nuestro país posee una relación fuerte con los sistemas pastoriles. Rodeados de parques nacionales y reservas naturales, nuestro ganado convive con flora y fauna nativa. Eso no es usual en los conceptos tradicionales de ganadería, y ha llamado la atención de muchas economías. En la actualidad, junto al sector lechero, la cadena de valor de carne trabaja al alero de FIA/INIA para medir el aporte positivo que representa la pradera y los bosques que están al interior de los predios, para contribuir al secuestro de carbono.
  2. Fortalecer el programa REDUCE de SAG, orientado al uso responsable de medicamentos a nivel bovino, en especial los antibióticos. Siendo un tema que está siendo analizado a nivel mundial, el desafío es compatibilizar el bienestar animal para tratar enfermedades, con un uso responsable de los fármacos.
  3. Poner en valor las ventajas propias de nuestros suelos volcánicos, que permiten que los rumiantes puedan producir a partir de precursores en pastos, carnes altas en ácidos grasos insaturados, y en particular, Omega 6 y 3.

Los días 8 y 13 de Julio, podremos analizar éstos y otros temas de interés, en las jornadas que ya son una tradición al alero de SAGO FISUR, denominados Meat DAYS. Con aportes de destacados gremios y expertos nacionales, sumaremos la experiencia técnica y comercial de entidades de Escocia, Argentina y Uruguay, entre otros. Próximamente entregaremos información detallada sobre ésta actividad.