La brucelosis es una enfermedad infecciosa, causada por una bacteria.  Diferentes variantes de Brucella pueden afectar a variadas especies, incluidos los humanos. Por el hecho que un animal enfermo pudiera contagiar a una persona, la brucelosis se considera una zoonosis.

Las pérdidas económicas son muy importantes.  No sólo por el curso de la enfermedad en sí, que incluye entre otras sintomatologías el aborto en bovinos de fetos bastante avanzados en su fase de preñez.  También los esfuerzos por controlar, y eventualmente erradicar la enfermedad traen consigo altos costos asociadas.  Se estima, desde el sector privado que sólo en chequeos preventivos para venta de bovinos, se invierte aproximadamente 1 millón de dólares anuales.  Ello, sumado a todos los manejos y costos prediales corrientes asociados a los chequeos de rutina y la mantención de status de predios libres.

Hemos generado avances?

Sin duda como país hemos transitado en un camino virtuoso.  De acuerdo a la información entregada por SAG, vemos una disminución sostenida, tanto de nuevos predios afectados, pero también en el número de animales reaccionantes a la enfermedad.

Debemos recordar que la Brucelosis es una enfermedad que está en la lista de enfermedades de denuncia, dictada por organismos internacionales como OIE.  Por lo tanto, es también una situación sanitaria que genera restricciones en predios positivos a la enfermedad, por medio de cuarentenas. Es interesante observar en el gráfico de Evolución de Brucelosis en Chile, cómo a partir del año 2018 el número de cuarentenas totales activas disminuye en forma importante.  Ello se observa en la línea con una fuerte curva hacia abajo en 2019.  Ello se explica a que, pese a que en los últimos años se han detectado alrededor de 20-25 predios nuevos por año, la eliminación de los animales reaccionantes es rápida y completa (barra azul).

Vigilancia epidemiológica

El Servicio Agrícola y Ganadero es el organismo oficial, encargado de la vigilancia y control de la enfermedad. Durante 2020 se realizaron más de 29.000 chequeos, a través de predios, ferias, control en leche y plantas faenadoras. El número de animales implicados superó el millón de cabezas.

ANTECEDENTES EN LOS LAGOS

De acuerdo a SAG, durante 2020 se generaron 12 nuevas cuarentenas.  En 2019, éste número fue de 23 predios, lo que da cuenta del avance para controlar la enfermedad.

SAG Región de Los Lagos ha actualizado la información preliminar  a enero de 2021, con sólo tres predios cuarentenados y apenas 35 animales positivos. Dos predios ya comprometieron la eliminación de sus animales positivos en marzo de 2021.

Cuál es el anhelo respecto a ésta enfermedad?

Claramente,  existen puntos importantes.  Se debe reconocer la labor del SAG, entidad que mantiene una flujo informativo ágil y oportuno cuando el sector privado lo requiere.  En éste sentido, creemos que la unión público-privada es importante para alcanzar la meta común, que es erradicar la enfermedad lo antes posible.

Durante el primer semestre de 2021 deberíamos ser capaces de eliminar los animales positivos a nivel nacional. Se estima que en Chile tenemos cerca de 180 animales positivos a la enfermedad.

Sabemos que es un esfuerzo importante, pero muchos productores comenzaron voluntariamente a controlar la enfermedad hace unos 40 años atrás, intentando propender la sanidad y el bienestar animal de sus rebaños.  Creemos que es necesario acelerar la eliminación de los animales positivos, para que así podamos disminuir el riesgo de que aparezcan nuevos animales contagiados.  Pero también, acelera los trámites para encaminarnos a la erradicación de la enfermedad.

Por otra parte, el sector privado ha solicitado en varias oportunidades la posibilidad que los exámenes de predio libre puedan tener una vigencia más amplia al actual. Ello, pensando que muchos de éstos productores poseen ausencia de la enfermedad hace más de 10 años.

Por último, y como desafío para las autoridades legislativas, creemos que se hace necesario replantear la existencia de compensaciones sanitarias.  Gran parte de los países que otorgan un rol importante a la ruralidad tienen presente éste tipo de incentivos, cuando el bien país genera un perjuicio a los agricultores y ganaderos.  Recordemos que en Chile cerca del 75% de las crianzas están en manos de pequeños productores, lo cual plantea un dilema social para esa familia, que debe enajenar un animal con todos los inconvenientes económicos y productivos que ello conlleva.