Este jueves comenzará el paro de los productores de carne argentinos, el cual se extenderá por ocho días, según lo informaron a través de un comunicado, en una abierta pugna con el Gobierno de Alberto Fernández.

La medida tomada por las organizaciones consiste en el cese de comercialización, y con ella pretenden expresar su rechazo a la restricción impulsada por el Presidente trasandino de suspender las exportaciones de este producto por todo un mes, con lo que se busca controlar la sostenida alza de precios que ha registrado su mercado interno.

Y es que la inflación de la tercera economía de Latinoamérica acumula una subida de 17,6% entre enero y abril de este año, mientras que, a doce meses, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) apuntó un alza de 43,6%.

No obstante, esta suspensión – y sus repercusiones – no es un tema que preocupe al Ejecutivo o a miembros de la industria en Chile, desde donde descartaron que esta interrupción comercial provoque algún grado de desabastecimiento o un incremento en los precios.

Es más, de acuerdo a información otorgada por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Argentina es el tercer proveedor de carne para Chile, después de Paraguay y Brasil.

En ese contexto, la titular de la cartera, María Emilia Undurraga, descartó que los lineamientos del país vecino impacten de forma importante a Chile, e indicó que «hasta abril de este año el mercado trasandino representa el 14% de nuestras importaciones de carne en volumen, por lo tanto, se espera que los mercados de Paraguay y Brasil – uno de los mayores exportadores mundiales en esta industria – compensen el cierre temporal de Argentina».

Postura a la que adhirieron varios representantes del sector. Uno de ellos fue Carlos González, presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Ganado Bovino (Fedecarne), quien manifestó a este medio: «me atrevería a decir que el impacto directo sobre el mercado chileno será nulo o muy bajo».

«Hasta abril de este año el mercado trasandino representa el 14% de nuestras importaciones de carne en volumen, por lo tanto, se espera que los mercados de Paraguay y Brasil – uno de los mayores exportadores mundiales – compensen el cierre temporal de Argentina»

Emilia Undurraga, ministra de Agricultura

Y aseguró que «no van a haber problemas de desabastecimiento de carne y tampoco debiera haber un alza de los precios de la carne. Esta medida va a regir en un principio por treinta días, y si bien pienso que puede ser mayor, no creo que tenga un mayor impacto a nivel local». Cabe resaltar que, según la Odepa, en marzo de este año, la producción nacional de carne bovina creció un 1,6% respecto a igual mes de 2020 y un 14% respecto a febrero 2021.

Mientras que en lo que respecta al acumulado de importaciones de carne, durante el periodo comprendido entre enero y abril de 2021 hubo un incremento de 30% en el volumen importado, comparado con igual periodo 2020.

Incentivo para productores nacionales

La decisión tomada por el Mandatario argentino no es algo nuevo para los gremios de la carne, y es precisamente por la frecuencia con la que el país vecino ha utilizado este mecanismo, para intentar controlar artificialmente el valor interno de los productos, que la nación trasandina no figura como uno de los principales socios comerciales de Chile para este mercado.

Sobre esto se refirió Rafael Lecaros, gerente general de la Asociación Gremial de Plantas Faenadoras Frigoríficas de Carnes de Chile (Faenacar), quien manifestó a Emol que, como consecuencia de estas acciones, «a los productores argentinos, en general, les cuesta mucho tomar compromisos de exportaciones. Por eso Chile ya internalizó la falta de oferta argentina y la poca seguridad, pero a quienes más les afecta es a China».

En efecto, el gigante asiático fue uno de los principales destinos de las exportaciones argentinas de carne y cueros bovinos durante el 2020, las que fueron equivalentes a US$3.368 millones, según consignó AFP.

Ahora bien, esta salida momentánea de Argentina es vista además como una oportunidad para los productores nacionales, según se desprende de los dichos de la ministra Undurraga, quien destacó que «es esperable que exista una mayor demanda de carne nacional para el mercado interno, con el objetivo de cubrir una fracción del espacio que deja Argentina».

A lo anterior se sumó Juan Carlos Domínguez, presidente de ChileCarne, quien explicó que esta situación «hace más atractivo para los productores nacionales dejar la carne, en vez de exportarla, es decir, hay una balanza que se equilibra rápidamente».

Especulaciones sobre los valores

Por otro lado, conforme a datos otorgados por el Ministerio de Agricultura, el precio promedio de importación se sitúa en los US$5.390 por tonelada para el primer cuatrimestre de este año, en tanto que la nación trasandina se ubica por sobre los US$6.000 por tonelada. Cifra que además es muy superior al promedio de nuestros principales proveedores, Paraguay y Brasil, cuyos costos apuntan a los US$5.317 y U$4.844 por tonelada, respectivamente.

«Siempre cuando se producen cosas de este tipo hay especulaciones, pero yo creo que Chile tiene internalizado hace unos tres o cuatro años la variabilidad de la oferta argentina y por lo tanto conoce este mecanismo que le ha puesto el Gobierno a sus exportaciones»

Rafael Lecaros, gerente general de Faenacar

Este aspecto fue analizado por Domínguez, quien sostuvo que «se podría generar una falsa sensación de escasez, y por lo tanto un aumento de precios, pero los mercados están tan conectados que tienden al equilibrio rápidamente, además que no dependemos de las importaciones». Igualmente, Lecaros ratificó que «siempre cuando se producen cosas de este tipo hay especulaciones, pero yo creo que Chile tiene internalizado hace unos tres o cuatro años la variabilidad de la oferta argentina y por lo tanto conoce este mecanismo que le ha puesto el Gobierno a sus exportaciones».

Con todo, Sergio Willer, presidente de la Corporación de la Carne (Corpcarne), declaró que, como consecuencia de esta situación, «para el producto cárnico de exportación se espera un alza ligera del valor por kg vara, que estimamos no debería ser por sobre el 5% del valor actual».

Algo similar a lo que expresó Francisco Cox, gerente general de la Asociación Chilena de Importadores y Comercializadores de Carnes y Productos del Mar (Achic), quien mencionó que «las exportaciones chilenas no debieran afectar, salvo un alza que podría experimentar el ganado interno, pero es muy probable que sea inicial», además de que «los envíos al principal destino de la carne chilena, que es China no debiera bajar por esta razón».

Es más, Willer se mostró optimista y destacó que «al estar restringido el comercio internacional argentino para exportación, hay demanda insatisfecha de producto cárnico en China. Debemos recordar que este mercado aún no logra recuperarse completamente de la fiebre porcina, entonces, la falta de envíos argentinos representa una oportunidad de mercado para Chile».

Bajo este escenario, la secretaria de Estado remarcó que es improbable que surjan riesgos importantes a causa de esta coyuntura, afirmando que lo que acontece a la nación vecina «no debiera generar mayores consecuencias en el normal funcionamiento del mercado interno de carne bovina, tanto a nivel de oferta como de precios».

Finalmente, recalcó que es bastante factible «que Paraguay y Brasil incrementen su participación en el mercado de importación de carne».

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2021/05/19/1021289/RestriccionArgentina-exportacion-carne-impacto-Chile.html