Los cambios de escenario internacional, y del mismo modo en el país, dadas por la pandemia, nos enfrenta a un año próximo cargado de incertidumbre. Para la ganadería, podemos evidenciar aspectos positivos, y también importantes desafíos como cadena a nivel país.

Dentro de los aspectos positivos podemos destacar que durante las últimas semanas de octubre y las primeras semanas de noviembre se ha observado una fuerte tendencia al alza de precios del ganado, para todas sus categorías, superior al 20%, con respecto a igual periodo de 2019.

Como Corporación de la Carne, uno de los ámbitos que hemos venido trabajando con mucha fuerza es la necesidad de contar con mayor cantidad de novillos. Particularmente, machos lecheros han sido fuente de preocupación. Tras años de investigación aplicada, hoy podemos ver son satisfacción la paulatina incorporación de modelos productivos, y el comienzo de la especialización de capital humano para crianza, recría y engorda de animales provenientes de lecherías. Actualmente, socios de Corpcarne de las áreas de I+D, educación, industria y producción primaria están conformando unidades de producción con miras incluso a la exportación.

Otro ámbito importante de destacar es que después que Corpcarne realizara las primeras experiencias de prospección del mercado chino en 2015, la industria cárnica chilena ha generado un trabajo importante, que nos ha permitido mantener como país las exportaciones en un alza sostenida, a pesar de las complejas situaciones económicas y logísticas surgidas durante este año a nivel mundial.

En el siguiente gráfico podemos observar la curva exportadora de carne bovina a través de los últimos años, para mercado chino:

El aumento de la demanda de nuestro producto cárnico trae de regreso el análisis de incrementar nuestra masa ganadera y la base animal exportable. Sin duda alguna, los esfuerzos que se están realizando con machos lecheros será importante para cautelar una fracción interesante de machos lecheros. Acá existe una posibilidad preciosa para otorgar especialización a pequeños productores en la crianza de terneros, ya que no se requiere una gran superficie para trabajar.

Esfuerzos en la crianza

Por otro lado, existe necesidad de focalizar esfuerzos en el segmento de crianza, ya que es la base de la producción y crecimiento de una masa ganadera carnicera estable en el tiempo. Debido a que hay variables de producción que son perfectibles, y que ahora también están mejor identificadas, ahora se debe trabajar para lograr desarrollar la logística. Sabemos que el comienzo no será fácil, por la gran cantidad de productores involucrados, pero existe convicción que aún cuando sea el camino más largo y lento a simple vista, es el más efectivo y sustentable en el largo plazo.

Por último, también se debe fortalecer la innovación en carne y subproductos. Para ello, plantas piloto como la existente en ULA son esenciales para el desarrollo de pymes locales.